sábado, 22 de febrero de 2014

"El Principito" - Antoine de Saint Exupéry





Título: El principito.
Autor: Antoine de Saint-Exupéry.
Año: 1946
Páginas: 96

Luego de que un aviador quedara en pana a mitad del desierto, tendrá un inesperado y sorprendente encuentro con un peculiar personaje llamado El Principito, quien le pide firmemente que le dibuje un cordero. Conforme nos adentramos en la historia descubriremos por qué necesitaba con tanto fervor dicho cordero, de dónde viene y hacia dónde va, además de narrar una serie de acontecimientos fantásticos ocurridos durante su travesía por el espacio.

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Mi calificación: 7/10

Librito breve de no más de 100 páginas, que se termina de leer de principio a fin en hora y media.
Tan sólo al abrirlo se evidencia de la forma más llamativa que el hombre que escribió esta historia, Saint-Exupéry, estaba lejísimos de ser un escritor o un dibujante. La narrativa no tiene un arte que deslumbre y las ilustraciones son sumamente simplistas. Sin embargo, logró contar las cosas de una forma muy convincente y atrapante. No tuvo que esforzarse demasiado para adentrar en la historia, los diálogos no son muy creativos y muchos son hasta absurdos. Sin embargo, pienso que es en la misma calidad absurda en donde reside su magia.
El Principito es un libro que no pide ni da explicaciones. Dado que el enfoque predominante es lograr tocar el corazón del niño que llevamos los adultos, es normal en este universo alterno que este hombrecito venga del espacio, que los zorros y las serpientes hablen, y que haya un solo habitante en planetas que se recorren en veinte pasos. No importa, todo es magia. Es echar a volar la imaginación, es un grandioso ejercicio de retrospectiva hacia lo que nos maravillaba y, sorpresa, nos sigue maravillando.
¿Quién no logró representar en su mente el gran ataviado del Rey cubriendo todo un planeta? ¿Alguien puede calificar de torpe el hecho de que un pequeño se enamore de una rosa? Si alguien puede tener una visión pesimista de ello, es porque simplemente no logró comprender el contenido de la obra, su mensaje principal.

Hay algo que me molesta muchísimo de este librito, y son sus seguidores fervientes. Por supuesto que no es culpa del autor ni de la historia, sino de lo mucho que se la ha glorificado, al grado de ver en cualquier lado calificaciones absolutas y encontrarse con que es "el mejor libro de la historia". Nada menos acertado que eso. El Principito no conforma ningún parteaguas en el transcurrir de la Literatura. El autor, un aviador que finalmente fue muerto en la guerra, sólo plasmó parte de su visión de la vida en unas pequeñas páginas. No es un libro que contenga una grandiosa filosofía, tan sólo es reflexivo, nada más: en una serie de metáforas propone a manera de fábula una especie de regresión, de revisar lo que estamos viviendo y en qué momento nuestras perspectivas cambiaron.

Probablemente el gran mérito por el que ha sido enaltecido es porque se coloca en un género novelesco un tanto indecible. Es una novelita sui generis, rompió un tanto los esquemas y no pretendía parecerse a ningún otro. El lado fantástico de las cosas, el hecho de tener que recurrir a metáforas zafadas de la imaginación y presentar simbolismos hermosos como un niño "de cabellos que me recuerdan al color del trigo" o una rosa frágil que jamás pierde su orgullo, entre otras cosas, creo que son las que alientan a que los jóvenes más sumidos en su propio mundo lleguen a identificarse con la visión de Saint-Exupery.
Los niños no van a entender nada. Los adultos, si tienen una mente abierta, podrán asociar de una u otra forma los mensajes que contiene el libro y aplicarlos a su propia visión.

Por eso, mayoritariamente, es una buena obra. Cumple su objetivo muy bien, transmite sus reflexiones y cada persona le encuentra magia a su manera.

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